Arquitectura acelerada.
Elige el número de núcleos: 4, 6 o 12.
El Mac Pro ofrece dos opciones de procesadores avanzados de
Intel. El procesador Xeon de Intel de cuatro núcleos está disponible en
un único chip con una configuración de cuatro núcleos a 3,2 GHz. Si
quieres más velocidad y potencia, elige un procesador Xeon de Intel de
seis núcleos. El Mac Pro está disponible en modelos de uno o dos
procesadores, así que puedes tener un Mac Pro de seis núcleos de hasta
3,33 GHz o, para alcanzar el máximo de potencia, un sistema de doce
núcleos de hasta 3,06 GHz.
La ventaja de tener un único componente.
Muchos procesadores multinúcleo están compuestos por dos
secciones de silicio independientes, lo que implica que una parte de los
datos en caché debe salir del procesador para pasar de un núcleo a
otro. Esta forma de acceder a la información no es eficiente. Sin
embargo, los procesadores Xeon de Intel de cuatro y seis núcleos tienen
una sección de silicio única y una arquitectura de 64 bits, que permiten
que los 8 o 12 MB de caché de nivel 3 completamente compartida estén
disponibles para cada uno de los núcleos del procesador. El resultado es
un acceso más rápido a los datos de la caché y un mayor rendimiento de
las aplicaciones. Combínalo con los otros avances tecnológicos y tendrás
un Mac Pro hasta 1,5 veces más veloz que la generación anterior.1
Memoria rápida. Y en cantidad.
La memoria del sistema suele conectarse a un procesador a través
de un controlador de E/S independiente. En cambio, los procesadores Xeon
de Intel tienen un controlador de memoria integrado. Al conectar la
memoria directamente al procesador, el Mac Pro accede más rápido a los
datos almacenados en la memoria, lo que reduce la latencia.
El controlador de memoria integrado, junto con la veloz SDRAM ECC DDR3 a 1.066 o 1.333 MHz, aporta al Mac Pro
un aumento del ancho de banda de memoria respecto a las generaciones
anteriores. Este incremento del ancho de banda permite trasladar más
datos al procesador a mayor velocidad, lo que ayuda a que los núcleos se
dediquen a procesar datos, en vez de esperar a que llegue la
información. Además, la herramienta Error Correction Code (ECC) corrige
errores de bit único y detecta errores de bits múltiples
automáticamente. Estas prestaciones son especialmente importantes en
entornos de importancia crucial o con grandes exigencias de cálculo.
Potencia cuando (y donde) la necesites.
El Mac Pro incorpora la tecnología Turbo Boost, que aumenta el
rendimiento de forma dinámica y automática acelerando la velocidad de
reloj del procesador en función de la carga de trabajo. Si estás usando
una aplicación que no hace uso de todos los núcleos, Turbo Boost aumenta
la velocidad de los que están activos: hasta 3,33 GHz en un Mac Pro de
12 núcleos y hasta 3,6 GHz en un sistema de seis núcleos.
Hasta 24 núcleos virtuales.
Los procesadores Xeon de Intel admiten la tecnología
Hyper-Threading, que permite ejecutar dos procesos a la vez en cada
núcleo. Así, por ejemplo, el Mac Pro de 12 núcleos presenta 24 núcleos
virtuales que OS X reconoce. Esto ayuda a mejorar el rendimiento, ya que
con la tecnología Hyper-Threading el procesador aprovecha mejor los
recursos de ejecución disponibles en cada núcleo.
Ruta de mínima resistencia.
Una conexión bidireccional punto a punto llamada QuickPath
Interconnect ofrece al procesador Xeon de Intel un acceso más rápido al
disco, a las entradas y salidas, y a otros subsistemas del Mac Pro. Los
modelos de Mac Pro con doble procesador también presentan una conexión
QuickPath Interconnect entre los dos procesadores. Esta conexión actúa
como un canal directo, de modo que los datos de procesador a procesador
no tienen que pasar antes por el concentrador de E/S. Es otra de las
prestaciones que potencian el rendimiento general del Mac Pro.
Potentemente eficiente.
El Mac Pro cumple los exigentes requisitos de consumo de la EPA,
lo que le ha valido la clasificación ENERGY STAR. Esta norma establece
límites de eficiencia notablemente más estrictos con las fuentes de
alimentación y aún más con el consumo eléctrico medio anual de un
ordenador.

Al parecer a Apple no le hacen ninguna gracia los móviles y tablets de Samsung y tras intentar llegar a un acuerdo con ellos al final ha decidido acusar a la compañía coreana de copiar el diseño de sus productos.
La demanda ha sido aceptada en EEUU y Samsung deberá mostrar sus nuevos productos a Apple para que los responsables legales de la empresa determinen si son o no posibles copias.
Puede parecer absurdo, pero la demanda se basa en el parecido que, según Apple, resulta más que razonable de los productos de Samsung con los iPhones, iPads y sus accesorios.
Apple considera que el diseño se ha realizado siguiendo expresamente las pautas de sus productos actuando de mala fe y aprovechando su carácter de suministrador de la compañía manzanesca.
El hecho de que el equipo que diseña los productos de la línea Galaxy y el que produce componentes para Apple estén separados no parece ser suficiente, y la juez Lucy
Koh del juzgado federal de San Jose ha dado 30 días para que Samsung
entregue a Apple muestras de su Galaxy S2, Galaxy Tab 8,9 y 10,1, Infuse
4G y 4G LTE Droid Charge.
Si finalmente Apple gana, Samsung no podría vender dichos productos
en EEUU, lo que sería un duro palo para la empresa, aunque también
podría hacer que se centrara más en el mercado europeo y asiático.
Personalmente espero que no ganen, ya que estas luchas y batallas
legales no suelen ser buenas para nadie y se desvirtúa el verdadero
valor y motivo de las patentes, pero bueno, si al final Samsung se ve
obligada a “deshacerse” de sus productos en Europa al precio de una manzana Golden mordida tendremos que ayudarles a quitarse el stock de en medio, ¿no?